El coco. Una metáfora al alcance de todos.





(Fragmento de Las manos como […])

¿Lo mejor que me ha pasado con un niño? Sin ninguna duda: darme cuenta de que se les puede llevar al colapso del espanto sólo con palabras y, más aún, con palabras que no existen:

¡va a venir a comerte el Papure!

¿Quién es el tibio que inventó un nombre tan poco pavoroso como el del Coco? Entiendo que la palabra saco es escalofriante hasta para un adulto, pero ¿coco? Los niños que se asustan del Coco merecen que el Papure o yo, disfrazado de Papure, venga a comérselos con bocados incruentos, de los que sólo duelen explicados más tarde a los padres.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s